No hay espera que valga. Esto se mueve a una velocidad casi impercedivible, es un sin fin de correr. Kilómetros y kilómetros intentando ir en contra del tiempo, pero ya no sirven las palabras, ni siquiera ningún tipo de lamentaciones ni lágrimas, no vas a conseguir nada.
Has perdido, puede que por primera vez, puede que una segunda oportunidad esté cerca, tal vez un gran error irrevocable. Es así. No hay más.
No te estoy intentando convencer de nada, es algo que no pretendo. ¿Hay solución?
Seguramente si. Sin embargo estoy segura que está a las afueras de mi alcance, que no es algo tan sencillo cómo estirar la mano y cogerlo. No, sin duda no lo es.
Pero hay algo en lo que te equivocas, eso creo, no es pura tontería, ni palabrería. Las palabras se las lleva el viento, tarde o temprano. En cambio, esto no. Es abstracto, vas más allá que un simple conjunto de letras unidas con un poco de sentido. Y no, no se me han ido las ganas de luchar, en cierto modo hay sentimientos que los creía imposibles de florecer, pero el cuidado de una flor es algo muy costoso. Tú lo haces increiblemente bien, no tengo la menor duda. También se percibir lo que es un buen vino y por el momento las amapólas amarillas se me han perdido.
Si tu respuesta es un adiós, la mía siempre será un hasta luego. Me gusta quedarme con todo.
In a vague time I'll return and I'm gonna tell you I need you.
Perderse en la lluvia
miércoles, 6 de octubre de 2010
lunes, 4 de octubre de 2010
El todo irá bien se quedó lejos.

Odio seguir aquí. Para ti, para vosotros, para cualquier persona que me necesite. Cualquiera que esté al alcance de mis ojos, que pida a gritos ayuda. Lo siento, no puedo seguir aquí. Cada vez me doy cuenta que lo único que consigo es dolor, decepción, tristeza, y ganas de huída. Y qué, es la misma rutina de siempre, exigen cosas que ni siquieran son capaces de cumplir. No es justo que digas que lo echas de menos, que el resto no se comporta de manera adecuada para un "todo irá bien". Ten en cuenta, que ni siquiera tú lo haces. Vas a tu bola igual que lo hace el resto. Pero claro, por qué no hacerlo, no serás tú la que se sienta sola, siempre tendrás a otro que te resguarde del frío. O no, quién sabe. Llegará el momento en que el todos estemos a igualdad de condiciones. A lo mejor ese día te das cuenta de la cantidad de errores que se pueden cometer uno tras otro.
Lo malo, puede que ese día no sea yo la que esté para ti. Tal vez, yo haya sido el mayor de tus errores cometidos.
Nadie lo sabe, sólo el tiempo.
Y como no, es la hora de coger de nuevo aire y seguir respirando. No estamos para desperdiciar oxígeno.
Son de las pocas cosas que me quedan.
domingo, 3 de octubre de 2010
Acabas de volver a elegir.
Tú. Tú eres tonto. Eres increiblemente imbécil. Sólo te limitas a observarla, a mirar detenidamente cada una de las partes que PARECEN tan perfectas de su precioso cuerpo. Tienes realmente claro que te encanta. Ella y su extraña forma de ser. Pero eres tan sumamente estúpido que no eres capaz de pronunciar algo coherente, ni si quiera un TE QUIERO. Mientras, ella sigue moviéndose rápidamente por la habitación. Recoge sus cosas. Ha decidido marchar, preparar una maleta con lo útil, desechar todo aquello que no sirve, o simplemente todo lo que ha dejado de utilizar.
Está triste, esperando un "quédate" o un "no te vayas". Tal vez, un sencillo "te necesito". Ambos saben que se quieren, no está claro quien siente más, no importar, exitir, EXISTE.
Ha terminado. Se dispone a irse, a otro lugar, posiblemente desconocido a miles de kilómetros o tan conocido como a un par de manzanas. Tampoco se sabe si con vuelta o sin ella. El caso es que se va, y tú eres tan imbécil de quedarte parado y limitarte a observar los acontecimientos.
Está triste, esperando un "quédate" o un "no te vayas". Tal vez, un sencillo "te necesito". Ambos saben que se quieren, no está claro quien siente más, no importar, exitir, EXISTE.
Ha terminado. Se dispone a irse, a otro lugar, posiblemente desconocido a miles de kilómetros o tan conocido como a un par de manzanas. Tampoco se sabe si con vuelta o sin ella. El caso es que se va, y tú eres tan imbécil de quedarte parado y limitarte a observar los acontecimientos.
viernes, 1 de octubre de 2010
Autoestima alta, no viene mal.
Esa eres tú, no yo. Yo no he sido la que ha cerrado las pocas puertas que aún permanecían abiertas, quizás si que te he negado una invitación para que vuelvas. Y claro, fui yo quien dio el paso para dejarte en evidencia delante del resto, pero no me lo consideres una maldad, al fin y al cabo tu me forzaste a hacerlo, te lo estabas ganando a pulso cada día. Mentiste, nos utilizaste de segundo plato y pretendiste un perdón. Lástima, sólo fue conmigo con la que tu jueguecito no funcionó, será que nunca pude confiar en ti. Sabes lo peor, que yo tengo las llaves de la sala, ahora me toca elegir quienes entran y también todos los que se quedan fuera. No me consideres manipuladora, no lo soy, me limito a mostrarte realidades. Siento que no te dejen de decir lo mucho que te pareces a mi, o lo parecidas que podemos llegar a ser, pero no te equivoques, te llevo unos cuantos kilómetros de ventaja.
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