Perderse en la lluvia
domingo, 15 de agosto de 2010
Te echo de menos.
Puede que sea una de las miles de personas que han pasado por mi vida, han permanecido un tiempo y se han ido, diciendo adiós. Tal vez nadie pueda ver cada uno de los detalles que ha hecho que me fije en ella, que cada una de sus palabras me lleguen realmente al corazón, y que sus experiencias sean para mi algo más que las típicas hazañas que te cuenta una persona para conocerla. Lo más posible es que sea una mujer sencilla, que tenga su trabajo, su casa, que haga la compra todas las semanas y le encante charlar. Pero aquella mujer, es la que a día de hoy me ha dicho, por activa y por pasiva, que tengo que aceptar la soledad, que no la tenga miedo, que quizás algún día sea mi compañera de vida. También , otro de los días aprendí que no todo es lo que aparentes, que eso es una simple fachada que algún día se romperá, desaparecerá o simplemente se caerá por su propio peso. Y los complejos, cada una de las inseguridades que recorren mi cuerpo. Tengo claro que hay mucho más allá aunque realmente no me consuela, pero nadie se puede detener a cambiar el mundo, yo tampoco y menos ahora.
¿Final?
¿Qué todo tiene su fin? Triste pero cierto. ¿Qué solo somos felices por momentos? Cierto también. Pero es verdad que si vives cada segundo como si fuera el último siempre puedes ser feliz. No merece complicarse la vida de la manera que muchas veces lo hacemos, porque vida solo hay una, no más. Es cierto que si no apuestas no pierdes, pero nunca ganas. En la vida hay que jugársela siempre, merece más la pena arriesgarlo todo a quedarte con las ganas de saber cómo habría sido todo. No dejes escapar la ocasión, porque la vida no da segundas oportunidades tienes como oportunidad cada segundo que pasa y una vez a pasado no hay vuelta atrás. ¿Y a caso no es mejor un tiempo de pasión, aunque luego todo termine, a la mera sensación del vacío?
Te estás dando cuenta tu mismo, que por mucho que corras, el viento lleva un sentido que hace inevitable ir en su contra.
Te estás dando cuenta tu mismo, que por mucho que corras, el viento lleva un sentido que hace inevitable ir en su contra.
Again.
Nos volvimos a encontrar. Era una tarde realmente acalorada, después de todo lo que había pasado no habíamos encontrado un momento para tener unas mínimas señas de que seguía nuestra vida, que a pesar de que todo hubiera acabado algún día nuestras miradas se volverían a cruzar. Y si, pensé que aunque te volviera a ver no me costaría dedicarte un "Hola, como estas.." o algo similar. Justo, en ese momento te vi aparecer detrás de un antiguo muro de ladrillos, con tu bañador de flores hawainas y tu nuevo corte de pelo. Seguías prácticamente igual que la última vez, sin embargo, había algo en ti, o en nosotros que había cambiado. Hombre, está bastante claro que la relación existente en este momento no era ni por asomo la que habíamos compartido meses atrás.
Sinceramente, no entiendo por qué te molestaste en decirme "Hola, vengo a saludarte" o en esos dos besos que me diste, con ganas pero fríos y en hacer como si nada pasara.
Y, ¿sabes lo peor? Que para mi, este encuentro fue algo más que un simple cruce de tres o cuatro frases después de cierto tiempo pasado. Y ahora, me doy cuenta de que aún sigo recordando cada momento que pasaba a tu lado, contigo.
Sinceramente, no entiendo por qué te molestaste en decirme "Hola, vengo a saludarte" o en esos dos besos que me diste, con ganas pero fríos y en hacer como si nada pasara.
Y, ¿sabes lo peor? Que para mi, este encuentro fue algo más que un simple cruce de tres o cuatro frases después de cierto tiempo pasado. Y ahora, me doy cuenta de que aún sigo recordando cada momento que pasaba a tu lado, contigo.
lunes, 2 de agosto de 2010
H.
Te echo de menos. Sí, tengo que dejar de afirmar que formas parte del pasado, que he logrado olvidar a qué sabían tus besos, que todo lo que fuimos sigue siendo algo presente en mí. Y lo peor, te estás convirtiendo en la persona que me dijiste que nunca serías, te mueves por el "que dirán" y ese punto que te hacía realmente único parece que se hace cada vez mas minúsculo al lado de toda esa mierda. Pero te quiero, me encanta saber lo que haces, con quién, me gusta tener la duda de que aún te acuerdes de mi, de que fuera una persona tan especial para ti como lo eres tu para mi. Y lo siento, porque esto algún día debería decírtelo, sólo como boletín informativo. Tal vez, para intentar comprobar que tu también puedes sentir algo parecido.
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